Es importante diferenciar entre conducir bajo la lluvia y circular por zonas inundadas. Aunque un vehículo eléctrico pueda desplazarse con normalidad durante una lluvia moderada, atravesar calles con acumulaciones importantes de agua puede comprometer distintos componentes, tal como ocurriría con cualquier otro tipo de vehículo. Por ello, fabricantes y especialistas recomiendan evitar la inmersión parcial o total del vehículo y respetar siempre las indicaciones del manual de usuario.
El grado de protección también es importante
Muchos vehículos eléctricos incorporan un grado de protección conocido como IP (Ingress Protection), una clasificación internacional establecida por la Comisión Electrotécnica Internacional que indica el nivel de resistencia de determinados componentes frente al ingreso de polvo y agua. Cuanto mayor sea esta clasificación, mayor será la protección frente a agentes externos. Sin embargo, esta certificación no significa que el vehículo pueda utilizarse en cualquier condición de inundación o permanecer sumergido.
En GreenLine recomendamos utilizar nuestros vehículos respetando las condiciones de uso para las que fueron diseñados, realizar las revisiones periódicas y consultar siempre las especificaciones de cada modelo.